sábado, 19 de mayo de 2007

La otra dimensión.

Ya está. Otra semana. Otra vuelta más ... je, je.

Esta mañana me he ido al mercado de San Ildefonso. Tenía ganas de ver si encontraba algo diferente para cocinarlo, y luego, si, rebañar el plato hasta dejarlo limpio.

Si, lo reconozco dejo los platos limpios. Si mi mujer no pusiera los suyos sucios, cuando abro el lavavajillas no sabría si ya lo hemos puesto o no.
Tengo una teoría, yo me quito el stress (palabreja inglesa que indica el punto de rotura por fatiga al esfuerzo, un día escribiré sobre eso.) mojando pan en la salsa. Soy así de simple, si señor. Lo que pasa es que me engorda, je, je. Pero que me quiten lo bailao ...

Bueno, que siempre me pierden los placeres mundanos y me despisto.

Pues eso, que he ido al mercado. Primero a los puestos que me gustan. Suelo ser bastante anárquico, no me angustia el desorden y por ello no me gusta tener pautas fijas en mi vida, pero en el mercado, no se que me pasa. Pescado, verdura y fruta, carne y embutidos. Por este orden.
Creo que responde a un orden cronológico culinario.
Primero escojes al actor principal, me acostumbran a tirar los temas marineros. Te imaginas el guión y cómo lo vas a hacer entrar en escena, verduras. Salen los secundarios, las verduras otra vez y pienso un final. Si no encuentro tema marinero me voy a tierra adentro, las carnes, y hago lo propio.

El mercado de San Ildefonso es increible. No es como la Boquería, pero tiene un montón de materia primera. No toda es buena, pero la mayoría suele estar muy bien y a buenos precios.
Además es un barrio a donde, en los últimos 10 años, ha llegado mucha gente inmigrante, y han hecho revivir el mercado. Encuentras cosas exóticas, vuelve incluso a haber casquería. Tengo una asignatura pendiente con un fricandó (plato catalán a modo de carne rustida y luego ligeramente estofada con setas), pero de lengua de ternera, ... que me estoy inventando. (Creo que me lo voy a tener que comer yo solo, la cara de M. es reveladora cuando se lo explico).

Bueno no he descubierto nada especial hoy, pero veníamos con un plan B, con la idea de sepia. Hemos ido a nadar esta mañana y nos apetecía algo ligerito, a la plancha.
Aunque si llegamos a encontrar rodaballo, o lo que sea, nos liamos la manta a la cabeza.

Eso, que sí, que había sepia, y tenía una pinta increíble. La hemos hecho a la plancha con su punto justo, no nos gusta dura y seca. El "merder" de humo es una pasada. Pero luego, con su punto de aceite de oliva extra al final mezclado con ajo y perejil, me sublima los sentidos, los aromas mezclados me pueden.

Hoy ha sido sencillo, como las cosas buenas que me gustan de la vida. A veces nos la complicamos tanto. Otro día nos la complicaremos más.

Después de comer nos hemos tirado en el sofá con el café, cortado, con alguna chuchería para acompañar. Me suelo acabar el turrón que sobra de navidad en estos cafés. M. le pega al chocolate negro.

Y aquí es cuando ha llegado el bofetón.

Los sábados a eso de las 16:ooh, repiten el programa de crítica televisiva que el Sr. Monegal hace en Barcelona TV. A mi me encanta, es de los pocos programas, junto con "Polónia" y "30 minuts", o "el hormiguero"(este me divierte), que se pueden ver a horas decentes. Todos los demás, "la hora H", el de Buenafuente, y otros, van a horas intempestivas.
Con una ironía muy catalana, y sin criticar tanto los comentarios, ni los contenidos, explica la forma en que se hace televisión actualmente. Muestra con los ejemplos de la semana y una lógica aplastante como son manipulados informativos, programas de opinión, telebasura, etc... y como el zapping permite descubrir los diferentes enfoques para un mismo tema. En el fondo es un poco un educador de cómo ver televisión ...para no hacerse mucho daño.

Pero es que hoy en día ni con un traje nuclear te puedes poner delante de la tele. Y no padecer efectos secundarios. Es tan, como decirlo, ...radioactiva.

Además, es como una cuarta dimensión paralela. En que país vivimos.

En un punto del programa mostraba como el informativo del Sr. Piqueras trataba la noticia de la lapidación de una mujer (niña) de 17 años que ha habido recientemente. Si, había oído hablar de ello, pero no había visto las imágenes.
El Sr. Piqueras, en el arranque del noticiero, nos dispara, y nos pilla con los macarrones en la boca, como dice el Sr. Monegal, con las puñeteras imágenes grabadas con el móvil. No es que no tenga la prudencia de no poner las put... imágenes, que a mi entender no son necesarias, es que ni avisa al teleespectador de que las van a retransmitir. El noticiero arranca sin palabras, solo con las imágenes, luego explica de que se trata y advierte, eso si, de que luego las comentan más a fondo. Es como si fuera propaganda, ... ¿como enganchar a la gente?, demos carnaza al vulgo.

Si, atención, atención, el increíble hombre bala y la mujer barbuda. Pero que coño, ..., que circo es este. Donde está la ética. Pero por quien nos han tomado, ... se piensan que somos burros.

Las imágenes muestran como, en el suelo, la chica es lapidada.
Se me encoje el estómago, el corazón se me acelera y se me para a la vez, y la rabia me inunda.

¿Globalización?, a ver, si la globalización es que yo vivo en un mundo donde:
- por la mañana puedo disponer de ocio, salud, cultura, etc...
- y al mediodía descubro que con última tecnología móvil se puede hacer llegar a todos los hogares "desarrollados" sucesos como este, que no se como calificar, ... medievales, ... no no, estamos en el siglo XXI, ... inhumanos, ... no no los perpetran personas como nosotros.
... pues no entiendo que quieren decir con globalización. La batidora, el turmix, el revoltillo sin sentido.

Alguien me lo puede explicar, por favor. A mi me parece todo tan contradictorio.
No, debe ser la tele, esa lente mal enfocada.
No puede ser todo tan contradictorio, tanto que pienso que existe una cuarta dimensión, la de los que hacen televisión. (Que la tele la hacen personas, que no se hace sola).

¿Dónde viven estos?, ¿viven dónde yo vivo?, no solo son las Pantojas, Pantojos, El diario de Ana Rosa, el Campuzano y su programa de basura, ya son hasta los telediarios, etc... No me representa nada la televisión que se hace en este país. No lo entiendo, ¿es que no hay suficientes buenos profesionales?.

¿Que no sabemos lo que hacemos?, vamos demasiado rápido, y acelerando. Y ya se sabe, todo lo que acelera demasiado luego cuesta mucho frenarlo.

¿Alguien ha pensado en los frenos? ¿Cómo se frena todo esto?

No se como continuar escribiendo. A veces no le encuentro sentido a según que cosas. Quizás es que no lo tengan.

5 comentarios:

Arual dijo...

Intenté dejarte comentario pero no me dejaba, no sé que paso...
Y pensando en tu post tengo que decirte que yo también tengo la suerte que tiene tu mujer: tener un marido muy cocinitas, jeje!!
En cuanto a lo que cuentas del programa del Monegal, te diré que ya antes me habían hablado bien de él, aquí no lo pillo pero se ve que está muy bien, la idea de criticar lo basura que es nuestra televisión ya es de por si brillante, ojalá muchos aprendieran, aunque me temo que no. Ya hace tiempo que no veo noticiarios, son tan morbosos y decadentes que me dan asco, si alguna vez veo alguno es zappineando, por error, o cuando estoy en casa de mis padres que aún conservan la costumbre de verlos. Yo es que todavía no me he vuelto de acero para soportar todo lo que nos enseñan tras las caritas sonrientes de los presentadores a los que por cierto se la suda todo lo que enseñan, sino es imposible explicar su semblante.
Muy buen post, sigue así!!!

Duna dijo...

Adolfo...los principios cuestan, sin embargo estás aprendiendo rápido.

Leyéndote hablar de la comida, tal como lo haces, me recuerdas a la peli 'Como agua para chocolate'. Ya sabes que la cocina no es mi fuerte, así que te admiro.

Besos!

Adolfo dijo...

Hola que tal.

Arual, la suerte la tengo yo, que a ella le encanta cocinar y no se pone demasiado nerviosa cuando me meto en la cocina, que es de los dos.
Con el Monegal me troncho y a la vez me hace reflexionar, es genial, no he mirado si en el ytb aparece. A veces riza el rizo, pero te ries mucho.
Lo del acero, te explico un chiste:
Van dos vascos por la carretera y hay un cartel que dice:
"aceros inoxidables".
Y el uno le dice al otro:
Qué, Patxi, ¿nos hacemos?.

Duna, que alegria ver que escribes. Cocinar está chupao, solo has de sentir lo que haces, ponerle todos los sentidos, hasta el alma. Como todo en la vida.

Pero, repito, que alegría leerte aquí. Me dejaste fuera de juego, como bien dijo el Sr. Cosaco. Por no decir más cosas.

Saludos, un abrazo a las dos y besotes fuertes y sonoros. (Que cursi soy a veces).

Duna dijo...

Adolfo, no imaginaba que te alegrara tanto mi visita. Ahora, sabiéndolo, procuraré que no me eches de menos.

En cualquier caso, que sepas que en mi blog tienes mi correo, por si algún día te apetece.

Venga ...entra en juego!

Adolfo dijo...

Yo soy muy cortito, oye. Y muy sensible. Muy tontorron. Al pan, pan y al vino, vino.
Y tu errreees muuuy maaalaaa. Como decia Van Gaal.

Caramba Duna. No puedes escribir lo que escribiste y que nos quedemos... bueno, no sé. Dime algo que me quede tranquilo.

¿Tu me entiendes arual?